Espitolario Familiar

Nicole Williams

No hay palabras para describir lo mucho que significas para mí. Gracias por escucharme cuando nadie más lo hacía, por quedarte conmigo durante las noches en las que tenía demasiado miedo de dormirme, por apoyarme en los momentos oscuros, y por celebrar mis triunfos. Quiero que sepas que todo lo que hago es para que estés orgullosa. Me sorprendería mucho si llegara a ser la mitad de la mujer que eres hoy. Pero eso es lo que me esforzaré por hacer. Así como todo lo que haces es para mí, todo lo que hago es para ti. 

Quiero traer a mis primos de Cuba como lo hiciste tú, para que podamos pasar las noches llorando de risa después de ver “Pánfilo” y pillar al abuelo haciendo trampas en el dominó. Echo de menos los días en que era más joven, despertándome con el sonido de los mangos que caían del arbolito del abuelo en su patio, cogiendo el carro del pan al amanecer y cocinando los huevos de las gallinas del abuelo. Las cosas eran más sencillas entonces. Pero a medida que he ido creciendo, también lo ha hecho mi aprecio por ti y por las cosas sencillas de nuestras aparentemente ajetreadas vidas. Como ahora mismo, que puedo oírte abajo hablando con mi tía por WhatsApp, comentando los cotilleos de la familia, llenando la casa de risas. O cómo cuidas con tanta delicadeza tus orquídeas, manteniéndolas hermosas durante años. 

Sé que odias los inviernos fríos de DC y anhelas los calurosos veranos de tu país. Te prometo que mi primer sueldo irá a parar a un fondo para tu fiat 500 y una casita en la playa de Miami. Mientras yo trabajo, tú podrás relajarte. Pronto seré yo la que haga arroz con pollo y una guarnición de tostones. Plantaremos un árbol de mango en el patio trasero y tendremos nuestras propias gallinas, para que tu tono de llamada personalizado (el sonido de un gallo por la mañana) se haga realidad. Juntas leeremos tus novelas favoritas de Isabelle Allende, y cuidaremos nuestro huerto de frutas frescas junto a nuestra familia. Pero por ahora, espero que mis pinturas, canciones y cartas sean suficientes. 

                      Con amor, Nicole •